Almuerzo Navillero III – LA RUTA DE LAS ANTENAS
26 septiembre
Gratuito
“Las mejores curvas se disfrutan más después de unos huevos fritos con chorizo.”
— Filosofía de carretera
Los que conocéis la propuesta inicial de este Almuerzo Navillero habréis visto que la ruta ha cambiado de temática.
La idea original era aprovechar nuestro recorrido por la zona para visitar el Museo del Guardia Civil de Navas del Rey, una pequeña colección que teníamos muchas ganas de conocer y para la que habíamos previsto incluso una visita concertada.
Sin embargo, el incendio que afectó este verano a la zona de Ávila obligó a modificar temporalmente el funcionamiento del museo y, a día de hoy, permanece cerrado, por lo que hemos tenido que buscar una alternativa.
Y como cancelar la ruta por semejante detalle no entraba dentro de nuestros planes, hemos aprovechado para darle una vuelta al recorrido.
Mirando el mapa nos dimos cuenta de que prácticamente teníamos delante otra ruta temática sin necesidad de inventarnos demasiado: Fresnedillas de la Oliva, Robledo de Chavela y Cebreros, tres lugares muy relacionados con la historia y el presente de la exploración espacial.
Así que cambiamos Guardia Civil por NASA, ESA y misiones Apolo y bautizamos esta edición como:
LA RUTA DE LAS ANTENAS
El museo quedará pendiente para otra ocasión, que seguro la habrá.
Lo que no cambia es lo importante.
Seguimos teniendo kilómetros, puertos, curvas, amigos y, al final del camino, nuestro tradicional Almuerzo Navillero.
Porque aquí no hablamos de un almuerzo cualquiera. Hablamos de huevos fritos de los de verdad, con su yema lista para liarla en el plato, acompañados de chorizo y lomo de la olla, unas patatas como mandan las buenas costumbres, ensalada mixta para poder decir luego aquello de “algo verde también he comido”, y un clarete dispuesto a arreglar el mundo en cada ronda.
Será una reunión donde habrá historias que van mejorando con los años, rutas que cada vez tienen más curvas según quien las cuente y anécdotas que probablemente no sucedieron exactamente así… pero ya da igual.
Porque al final la verdadera excusa nunca son los huevos, ni el chorizo, ni el clarete.
La excusa somos nosotros.
Así que preparad la moto, revisad la presión de las ruedas… y venid con el estómago vacío y las ganas llenas.
LA RUTA EN MOTO
La zona de Gredos es uno de los mejores destinos para disfrutar en moto. Sus buenas carreteras, la abundancia de servicios y unos paisajes inconfundibles, donde las montañas se mezclan con pinos y encinas, tan distintos de los de otras cordilleras, convierten cada kilómetro en una experiencia especial.
En nuestro caso, el punto de encuentro tradicional para los Almuerzos Navilleros ha sido, y seguirá siendo, Villacastín. Desde allí accederemos por la zona de Aldeavieja para ascender el puerto de la Cruz de Hierro, que aunque se trata de una carretera estrecha y sin apenas protecciones laterales, no debe engañarnos. No es un mal puerto, al contrario, es un tramo divertido, ideal para una conducción relajada y con el premio final de unas excelentes vistas al coronarlo.

El siguiente puerto de la ruta será La Lancha, un ascenso largo y con características similares al de la Cruz de Hierro. Son puertos con poco tráfico, que exigen cierta atención y algo de trabajo al manillar, pero que permiten disfrutar más de la carretera que de la máquina.
Al llegar a la zona de Navalperal de Pinares, la carretera gana en calidad: mejor firme, mayor anchura y una dotación más completa. La anterior tampoco es mala, simplemente es más estrecha y con pocas protecciones. Como detalle curioso, en este tramo aparecen señales que advierten de la presencia de motoristas, algo poco habitual en otras zonas.
A partir de aquí los puertos y trayectos se vuelven mucho más rápidos. Buena anchura, curvas limpias y un agarre excelente.
En todo viaje en moto hay distintos momentos, y este es el de disfrutar. La navegación pasa a un segundo plano; la pelea con el asfalto rugoso o la carretera estrecha queda atrás. Ahora solo toca dibujar buenas curvas y, de vez en cuando, regalarse una mirada al paisaje.
Así llegaremos hasta El Hoyo de Pinares y, desde allí, cambiaremos de rumbo para entrar en la provincia de Madrid buscando la primera protagonista de nuestra particular Ruta de las Antenas.
FRESNEDILLAS DE LA OLIVA
Fresnedillas de la Oliva está estrechamente ligada a la historia de la carrera espacial.
Aquí funcionó una estación de seguimiento que participó en las misiones Apolo y tuvo un papel importante en las comunicaciones durante la llegada del hombre a la Luna.
Hoy aquellas instalaciones ya no cumplen esa función, pero el pueblo conserva buena parte de aquella historia y su relación con una época en la que, desde este pequeño rincón de la sierra madrileña, se seguían acontecimientos que estaban ocurriendo a casi 400.000 kilómetros de distancia.
Tiene su gracia pensar que uno pasa ahora por estas carreteras pendiente de las curvas, el tráfico y de si el de delante ha visto el desvío, y hace unos cuantos años aquí estaban pendientes de unos tipos que andaban dando saltos por la Luna.
Desde Fresnedillas continuaremos hasta Colmenar del Arroyo, donde haremos una parada bastante menos tecnológica, pero seguramente mucho más necesaria a esas horas de la mañana.
PARADA TÉCNICA EN COLMENAR DEL ARROYO
En Colmenar del Arroyo haremos una pequeña parada en La Bodeguilla.
Nada de grandes homenajes todavía, que para eso queda bastante ruta por delante.
Una cerveza o un refresco, algo de picar si se tercia, estirar las piernas, comentar las primeras curvas de la mañana y vuelta a las motos.
Es un sitio sencillo, con terraza y facilidad para dejar las motos, justo lo que necesitamos para una parada de este tipo.
Y procuraremos no venirnos demasiado arriba con el aperitivo, porque el verdadero almuerzo todavía está esperando en Ávila.
ROBLEDO DE CHAVELA – NASA
Desde Colmenar del Arroyo pondremos rumbo a Robledo de Chavela, donde se encuentra una de las instalaciones de seguimiento espacial más importantes de nuestro país: el Madrid Deep Space Communications Complex, integrado en la Red del Espacio Profundo de la NASA.
Aquí la cosa cambia bastante de escala.
Las enormes antenas de Robledo llevan décadas participando en el seguimiento de misiones espaciales y algunas de ellas resultan realmente impresionantes cuando aparecen ante nosotros en mitad del paisaje.
No está prevista una visita a las instalaciones. Nuestro objetivo es mucho más sencillo: pasar por la zona, contemplar las antenas y hacer alguna parada si las circunstancias lo permiten.
Al fin y al cabo, tampoco todos los días se pasa en moto junto a unas antenas capaces de comunicarse con naves situadas a millones de kilómetros de la Tierra.
Y una vez comprobado que la NASA sigue funcionando perfectamente sin nuestra ayuda, continuaremos camino hacia Cebreros.
CEBREROS – ESA
Desde Robledo volveremos a entrar en la provincia de Ávila para llegar a Cebreros, donde encontraremos la última gran protagonista de nuestra Ruta de las Antenas: la estación de espacio profundo de la Agencia Espacial Europea (ESA).
Aquí se encuentra una impresionante antena de 35 metros de diámetro, que forma parte de la red de seguimiento de espacio profundo de la ESA.
Esta parada ya es una vieja conocida en nuestros recorridos por la zona y la antena, por muchas veces que pasemos, sigue llamando la atención. Su tamaño y el lugar en el que está situada hacen que merezca la pena acercarse y, por supuesto, hacernos la correspondiente foto con las motos.
Así que en apenas unos cuantos kilómetros habremos pasado por Fresnedillas de la Oliva, Robledo de Chavela y Cebreros, tres lugares unidos de una u otra manera a la historia y al presente de la exploración espacial.
Primero las misiones Apolo, después la NASA y finalmente la ESA.

Ahora ya se entiende un poco mejor el nombre:
LA RUTA DE LAS ANTENAS.
Pero después de tanta antena, tanto satélite y tanto espacio profundo, llega el momento de volver a cosas bastante más terrenales.
Y, sobre todo, a las curvas.
ARREBATACAPAS Y EL BOQUERÓN
Desde Cebreros continuaremos por la espectacular AV-503, una carretera que conecta Cebreros con Ávila y que es perfecta para disfrutar en moto, tanto por la belleza natural del entorno como por la variedad del terreno.
Nos esperan además dos viejos conocidos: los puertos de Arrebatacapas y El Boquerón.
Y, por si te lo preguntas, el nombre de Arrebatacapas tiene una historia bastante curiosa. Según cuenta la tradición, en el pasado los viajeros que cruzaban estos caminos eran frecuentemente asaltados por bandidos que, entre otras cosas, les “arrebataban” sus capas. Era un paso bastante transitado, pero parece que tampoco era el mejor lugar para detenerse tranquilamente a contemplar el paisaje.
Por suerte, hoy los problemas son otros.
El nombre de El Boquerón, por su parte, hace referencia a una abertura o boca entre montañas y, aunque pueda sonar a ese pez plateado que nada felizmente en el mar —y que también conocemos bastante bien en forma de tapa—, no tiene nada que ver con él.
¡Nada de sardinas ni pescadito! 😄
La AV-503 es una de esas carreteras que justifican por sí solas una ruta en moto: buen firme, curvas, paisaje y kilómetros suficientes para terminar de abrir el apetito antes de llegar a Ávila.
Y AHORA SÍ… EL ALMUERZO NAVILLERO
Después de Villacastín, la Cruz de Hierro, La Lancha, Navalperal, El Hoyo de Pinares, Fresnedillas, Colmenar del Arroyo, Robledo, Cebreros, Arrebatacapas y El Boquerón, creo que ya nos habremos ganado el almuerzo.
En esta ocasión, el Almuerzo Navillero será en el Restaurante Nuestra Señora de Sonsoles.
Si hace buen día, lo celebraremos en su magnífica terraza; si no, estaremos dentro, donde también se estará muy bien.
Y entonces sí.
Huevos fritos, chorizo, lomo de la olla, patatas, ensalada, clarete y tiempo suficiente para discutir sobre todo lo discutible.
Incluido, naturalmente, quién ha trazado mejor las curvas, quién necesita cambiar ya las ruedas, quién llevaba razón en aquel cruce y cuál es la mejor moto del mundo.
Aunque esto último ya lo hemos dejado claro al principio.
La inscripción es gratuita, aquí cada uno se paga lo suyo y a disfrutar de la moto y de los amigos.
Porque podremos llamarla La Ruta de las Antenas, hablar de la NASA, de la ESA, de las misiones Apolo y del espacio profundo, pero al final todos sabemos de qué va esto:
Motos, curvas, amigos y unos buenos huevos fritos con chorizo.
Y para eso, afortunadamente, todavía no hace falta cobertura.
La inscripción es gratuita, aquí cada uno se paga lo suyo y a disfrutar de la moto y los amigos.

Quién asiste
12 personas asisten Almuerzo Navillero III – LA RUTA DE LAS ANTENAS

